Contamos con tecnología de rayos X digital de última generación en nuestra propia clínica. Esto nos permite obtener imágenes nítidas de tu mascota en segundos, reduciendo la repetición de pruebas y acelerando el diagnóstico de fracturas, dolencias internas o cuerpos extraños. Menos estrés para ellos y total tranquilidad para ti.
Frente a la radiología convencional, la digital reduce mucho el tiempo entre que se hace la radiografía y se ve la imagen. Como la podemos ajustar una vez hecha, hay que repetir menos placas: menos radiación para tu mascota y un diagnóstico más rápido y seguro. Las imágenes quedan en su historial para compararlas en futuras revisiones y seguir la evolución de una fractura o de una enfermedad.
Ante una cojera o un golpe, si tu mascota tose o le cuesta respirar, si vomita o creemos que se ha tragado algo, para controlar una gestación, para ver la columna si le duele la espalda y antes de una cirugía. Antes de hacerla, te explicamos siempre por qué es necesaria en su caso y qué esperamos encontrar.
Una imagen clara nos permite diagnosticar con más seguridad y elegir el tratamiento adecuado para tu mascota desde el primer momento.
La mayoría de las radiografías se hacen en pocos minutos y sin dolor. Si tu mascota está muy nerviosa o necesitamos una postura concreta, puede hacer falta una sedación suave; en ese caso te lo explicamos antes y la vigilamos hasta que se despierte del todo.
Después de la prueba revisamos las imágenes contigo en la pantalla, te enseñamos lo que hemos visto y te explicamos qué significa. Si hace falta la opinión de un especialista o una prueba de imagen más avanzada, te orientamos sobre los pasos siguientes y le hacemos llegar las imágenes para que no haya que repetirlas. Las imágenes quedan en su historial y puedes pedirnos una copia siempre que la necesites.