Contamos con anestesia inhalatoria y monitorización, y acompañamos a cada paciente durante todo el proceso, desde la valoración preoperatoria hasta su recuperación.
Toda anestesia, como ya sabemos, tiene un riesgo, pero tanto con las pruebas prequirúrgicas como con el equipo de anestesia que tenemos podemos reducirlo al mínimo posible. Usamos anestesia inhalatoria con aporte de oxígeno y vigilamos sus constantes vitales durante toda la intervención, así podemos reaccionar al instante ante cualquier cambio.
Esterilizamos todo el instrumental quirúrgico en autoclave antes de cada intervención, y preparamos el quirófano y a tu mascota siguiendo protocolos estrictos de higiene. Así reducimos al mínimo el riesgo de infecciones y favorecemos una recuperación más rápida y sin complicaciones. Tu mascota está en buenas manos de principio a fin.
Antes de operar te explicamos en qué consiste, qué riesgos tiene y cómo será la recuperación, para que decidas con toda la información.
Después de la intervención, tu mascota se despierta bajo nuestra vigilancia. Si lo necesita, puede quedarse ingresada en uno de nuestros boxes de hospitalización, con fluidoterapia, control del dolor y supervisión, y te mantenemos informado de cómo evoluciona.
Cuando vuelve a casa, te damos por escrito los cuidados que necesita: la medicación, la herida, el collar protector, la comida y el reposo. Te citamos para revisar la evolución y retirar los puntos, y si tienes cualquier duda durante la recuperación, puedes escribirnos por WhatsApp. Preferimos resolverla en el momento antes que dejarte con la preocupación. Su bienestar es nuestra prioridad.