Disponemos de laboratorio propio para realizar pruebas que nos ayudan a obtener información precisa sobre el estado de salud de tu mascota. Agilizamos el diagnóstico y la toma de decisiones para ofrecer una atención veterinaria más rápida y personalizada.
Muchos resultados están listos en poco tiempo, y algunos durante la propia consulta. Si tu mascota está decaída, vomita o ha dejado de comer, podemos saber pronto qué le pasa y actuar con rapidez. En los chequeos anuales y antes de una anestesia, los análisis nos permiten comprobar que sus órganos funcionan bien y detectar problemas que todavía no dan síntomas. Así ganamos un tiempo que puede ser muy valioso.
Hemograma y bioquímica en sangre, análisis de orina con su sedimento, estudios de heces para detectar parásitos, citologías de bultos y de oídos, raspados de piel y tricogramas para los problemas dermatológicos. Si necesitamos una prueba más específica, te explicamos en qué consiste y para qué sirve antes de hacerla.
Un análisis a tiempo puede descubrir un problema de riñón, de hígado o de tiroides mucho antes de que tu mascota muestre ningún síntoma.
Cuando un caso requiere una prueba que solo hace un laboratorio de referencia externo, nos encargamos nosotros de preparar y enviar la muestra, y de explicarte los resultados en cuanto lleguen. Tú no tienes que ocuparte de nada más que de cuidar a tu mascota.
Los números de un análisis solo tienen sentido junto con la exploración y la historia de tu mascota. Por eso siempre repasamos contigo los resultados, te explicamos qué significan con palabras claras y decidimos juntos los pasos siguientes: un tratamiento, una dieta, otra prueba o, simplemente, una nueva revisión más adelante. Y si en algún momento tienes dudas sobre un resultado, puedes preguntarnos por WhatsApp.