
Para muchos gatos, ir al veterinario es una pequeña aventura que empieza mucho antes de llegar a la clínica: el transportín, el coche, los ruidos y los olores desconocidos. Es normal que se esconda, maúlle o se ponga tenso durante el trayecto. La buena noticia es que con un poco de preparación puedes conseguir que la visita sea mucho más tranquila para él y también para ti, y que las revisiones dejen de ser un mal trago.
Llevarlo al veterinario con regularidad es importante aunque parezca sano. Los gatos esconden muy bien el dolor y la enfermedad, y muchas veces los primeros síntomas pasan desapercibidos en casa. Una revisión al año permite detectar a tiempo problemas de riñón, de boca o de peso, que son muy frecuentes en los gatos que viven en un piso.
El primer paso es que tu gato deje de asociar el transportín con las visitas y los viajes.
Deja el transportín abierto en casa, con una manta que huela a él y algún premio dentro. Si lo usa para dormir o esconderse, el día de la visita entrará en él casi sin darse cuenta.
El día de la cita, evita darle de comer en las dos o tres horas anteriores, porque así es menos probable que se maree en el coche. Si no entra de buenas, introdúcelo por la parte de arriba del transportín en lugar de empujarlo por la puerta. Cubre el transportín con una toalla para que se sienta escondido, llévalo con las dos manos y sin balanceos, y sujétalo bien en el coche. Háblale con calma durante el trayecto y no abras la puerta en la sala de espera, aunque maúlle. Los espráis de feromonas felinas, aplicados un rato antes en la manta, también ayudan a muchos gatos a viajar más tranquilos.
En Trapelles atendemos a los gatos en una consulta propia, sin perros alrededor. Dejamos que salga del transportín a su ritmo o, si lo prefiere, lo exploramos dentro de la base del propio transportín. Lo manipulamos lo justo, con calma, y te explicamos todo lo que vamos haciendo.
Al volver a casa, deja que descanse en un sitio tranquilo y ofrécele agua y algo de comida. Si convive con otros gatos, puede que al principio lo rechacen por el olor de la clínica: mantenlos separados unas horas y frota a todos con la misma manta para que recuperen un olor común.
Si tu gato necesita una revisión o tienes dudas sobre cómo preparar la visita, escríbenos por WhatsApp o pide cita online. En nuestra clínica de Sant Gervasi te ayudamos a que cada visita sea más fácil, también si es muy miedoso.